viernes, 15 de julio de 2016

El grito del silencio

Debo de llorar, pero no tengo ojos.
Debo de gritar, pero no tengo voz.
Debo de escribir, pero no tengo manos.
Debo de escapar, pero no tengo piernas.
Debo de abrasarte, pero no tengo brazos.
Debo de besarte, pero no tengo labios.
Debo de sentirte, pero no tengo piel.
Debes de mirarme, pero no tengo rostro.

He de o he de morir y dejarme el morir


Separada he sido yo
De mis sentimientos y corazón
Embarcarme en la búsqueda
En la tierra ajena
Ha de realizarse
Mientras que todo lo conocido
Se marchita.

Tal naufraga
Buscando en el horizonte
Entre todos estos rostros
La osadía y deseando
Tal reencuentro de mi esencia
Mientras todo se marchita.

Hundida entre tantos vendajes
Mi sangre clama
Mi sangre grita
Mi sangre se coagula
En un sinfín de llantos
Mientras todo se marchita.

Rodeada de todo este mar de sombras
Horizonte de sombras
Veo sin más
Los recuerdos que aun añoran
De lo que alguna vez fui
Del paraíso de que alguna vez habite
De los fantasmas del pasado que alguna vez rodee
Opacados por un grito de silencio
Mientras todo se marchita.

Ha de ser yo
La protagonista de este acto
Que a la espera
De aquella tierra ajena
Vistiendo aquel rostro
De los mil ojos
De los mil dibujos
De las mil lagrimas
De los mil pensamientos
De las mil heridas
Mientras que todo lo conocido

Se marchita.